PRIMEROS AÑOS DE OCUPACIÓN
Hatoviejo
(hoy Bello), es el resultado de un
complejo proceso de ocupación española y de una particular conformación,
asociada estrechamente a la vocación ganadera del sitio. Es necesario precisar
que Finalizando el siglo XVII y principiando
el XVIII el lugar del antiguo asentamiento Niquía, se caracterizó por la
utilización de sus tierras como
corrales, rancherías y pequeños
hatos dedicados a actividades
productivas derivadas de la ganadería en favor de las personas que residían en
ellas, poco a poco el Hatoviejo debido a
la creciente actividad rural, se convirtió en despensa de la villa de nuestra señora de la
candelaria de Medellín.
[1] Archivo Histórico de Antioquia (A.H.A.),
Medellín, Sección: Colonia, tomo 184. Documento 4637 de 1631.
[2] A.H.A. Sección. Colonia, censo y
estadística. Documento 6503 tomo 340.
Pudiéndose evidenciar desde el comienzo del poblamiento español, la notoria la vocación del mismo para la ganadería, las condiciones de los suelos, el ambiente templado, los pastos frescos y la abundancia de fuentes hídricas posibilitaron la cría de ganados y desde el asentamiento temprano de los peninsulares se dinamizo la explotación de tierras con esta finalidad, estas virtudes, no las poseían los demás hatos del norte del valle de aburra, algunos de ellos con calor sofocante o variante[3] -tal como lo describe Manuel Uribe Ángel, en su compendio histórico- condiciones que limitaban un poco las labores ganaderas en los demás sitios; mientras los españoles hicieron que lentamente el territorio Niquia se constituyera como el más importante para la estancia y la cría del ganado, diversos factores como la cercanía a la Villa de Medellín, el clima benigno y otros hicieron más atractiva la posición del hato y permitieron movimiento y concentración de familias hacendadas que contribuirían años más adelante a la notable posición económica de Hatoviejo. Este hato se conoce como el primero en todo el valle de aburra y recibió a partir de la adquisición de estas tierras, por parte de Pedro de Villareal el nombre de Hatoviejo, para distinguirse de los demás de generación posterior, esta denominación efectivamente logro distinguirlo de hatos del mismo sector como hato grande y hato de Guasimal, y perduro además hasta finales del siglo XIX.
Diversas fuentes hablan de la vocación del hato y de su prominente actividad ganadera, asimismo distintos personajes describen el panorama estanciero de Hatoviejo, la conformación desordenada de la estructura del centro de la población y de aspectos de la vida social. Como ya fue mencionado, el lugar contaba con ranchos y corrales, y gran parte de las laderas que ocuparon décadas atrás los indios naturales de estas tierras fueron utilizadas en las labores del campo en muy pequeña escala, este sector del valle fue medianamente propicio para este tipo de actividades, en algunos sectores las vegas del rio y otros accidente geográficos fueron de suma importancia para el desarrollo de la atrasada agricultura del hato, los ranchos instalados en los contornos de Hatoviejo en particular, se construyeron inicialmente obedeciendo a una situación provisional, ya que muchos de los propietarios de tierras allí residían en otros lugares y exclusivamente dedicaban sus
Fue necesario para mantener un ritmo importante de las actividades
económicas la construcción de caminos desde y hacia el hato y por ser paso
hacia el norte debía interconectarse por medio de senderos con los parajes
circundantes, comunicaba el hato con Guasimal, hato grande (Girardota) y otros
puntos más alejados al norte de la provincia. La comunicación fue un factor de
suma importancia para el desarrollo de las haciendas, aunque también la
prosperidad del latifundio se ve reflejada en la cantidad de esclavos y la
autosuficiencia gracias a la destinación de sus suelos y el óptimo laboreo de
su tierra, el mayor aprovechamiento de suelos corre por cuenta de la familia
del presbítero Luis Álvarez de Piedrahita,(familiar del capitán don juan de
Piedrahita y Saavedra) quienes pronto se posicionan como importantes hacendados y ganaderos en el hato, cabe
mencionar que no todas las familias que tempranamente llegan a establecerse
allí se dedican a las labores pecuarias, algunos de una escala social inferior
se desempeñan en otras actividades económicas de distinta índole como la
herrería, molienda, albañilería y carpintería, Diversificándose lentamente los
oficios de los vecinos agregados; Algunas familias como la del presbítero Luis
Álvarez, aprovecharon la extensión de sus terrenos e incluso los adyacentes a
la capilla y la plaza para el arrendamiento a aquellas
en las primeras
décadas del siglo XVIII estas edificaciones se levantarían en distintos puntos
del hato, abarcando casi en su totalidad el perímetro de Hatoviejo, además de
la capilla de san Jacinto, se levantaron otras tres con los debidos permisos
gestionados por el titular de las tierras donde se planificaba construir , en
algunos de los casos para la tramitación de la autorización de construcción,
algún familiar de rango de cualquier
grado eclesiástico intervenía como mediador para garantizar la licencia de
construcción ; Llegado el año de 1771, el párroco de la iglesia de Medellín, se
quejó ante el obispo de Popayán por el incremento de capillas en el Hatoviejo,
alegando con ello el estancamiento de los diezmos, poca ofrenda a la iglesia de Medellín y el detrimento
de los valores cristianos; pronto la queja fue escuchada y en atención a
las querellas del párroco de Medellín la administración pide que se recojan todos los títulos de vice parroquia[9]
que hay en el hato. En toda la extensión
de Hatoviejo, para la fecha hay cuatro
capillas, en manos cada una de distinguidas e influyentes familias, de cada
sector. La capilla de san Jacinto, es renombrada y en el siglo XVIII pasa a llamarse Nuestra Señora del Rosario de
Hatoviejo, el cambio en la denominación tiene lugar por la traída de una imagen
mariana de esta advocación a dicha capilla. No obstante este templo en
particular es el único que conserva su título y se constituye como
el principal en todo
Hatoviejo, aunque si
fue afectada un poco por la creación de aquellas vice parroquias en la
percepción del diezmo. A partir del retito
del permiso de las vice parroquias, las gentes de todos los sectores deben
acudir a los ritos religiosos en la capilla de Nuestra Señora del Rosario de
Hatoviejo, dificultándose la llegada hasta allí a muchos vecinos de alejados
lugares por la composición del hato, es
La finalidad de la relación de Silvestre era hacer que los vecinos del
hato concurrieran en la capilla del centro, para evitar al máximo las
problemáticas que generan por el esparcimiento desmesurado como el que se ve en
las vice parroquias y además reorganizar
las conductas cristinas que poco a poco se perdían en la sociedad de este
sitio, dentro de aquella reorganización
religiosa desaparecieron aquellas capillas secundarias (Niquia, nuestra señora
de Sopetrán y nuestra señora de Guadalupe)
La
rigurosidad en el cuidado de los objetos religiosos y el mantenimiento de los
mismos es notoria, parte de los recursos obtenidos de la venta de lotes se
destinaron para la compra de ornamentos religiosos de distinta funcionalidad
según el obispo para hacerla más decente; se mandó conservar los vasos
sagrados, las pinturas y las demás alhajas, también ordeno se trajeran a la
parroquia de nuestra señora de los elementos más importantes o de gran valor de
las ya desaparecidas vice parroquias, entre ellos una pintura de nuestra señora
de Guadalupe, perteneciente a la capilla del mismo nombre que estuvo ubicada en
Fontidueño. Las obras se finalizaron en el año de 1796, luego de cuatro años de
construcción y de constantes contratiempos que dificultaron la ejecución de las
obras. Desde décadas anteriores la capilla se convirtió en importante referente
del Hatoviejo, desde la existencia de la
antigua edificación -ya demolida- se ubicó al frente de esta una plaza que
servía para la congregación de los habitantes y al momento de la construcción
de la nueva parroquia la visita pidió que se respetara el marco de la plaza, pues…debe servir para el previo desahogo y
lucimiento de la misma… (Capilla)[15]
Los hijos de don Antonio de Piedrahita, consiguieron
traspasar algunos títulos de tierras a otros lugares, permitiéndose entonces la
compraventa y el poblamiento del hato en el siglo XVIII, asegurando a su vez
con procedimientos de este tipo que la
iglesia conservara poder sobre la plaza principal.[16] La
Hatoviejo, a finales
del siglo XVIII, fue elevado a la categoría de
partido, adscrito a la
jurisdicción de la villa de la candelaria de Medellín, y como garantía para que este partido
funcionara de la mejor manera se le asignó un párroco, un juez pedáneo y a su
vez los
Otras actividades además de la ganadera y
comercial se llevan a cabo en el partido algunas con más
movimiento que otras, es el caso de la minería tan desconocida y poco analizada,
particularmente en el Hatoviejo se manifestó de dos maneras o tipos de yacimiento una de oro corrido y
otra veta ambas explotadas por don
Lorenzo Escobar, vecino de Fontidueño
La sociedad, de
Hatoviejo tuvo algunas peculiaridades que la diferenciaron de los demás
partidos, la de este fue muy reducida iniciando el siglo XVIII y en el
transcurrir de este fue haciéndose más
grande, influyendo incluso en la vida colectiva de la villa de Medellín a
partir de la mitad del mismo siglo, la población se compuso de familias de blancos que se establecían en el partido con sus
sirvientes esclavos y algunos agregados.
A partir de la mitad del mismo un constante flujo migratorio trajo nuevos
núcleos familiares, que se establecieron allí
pluralizando la composición social del partido y constituyéndose aquellos nuevos moradores en
pequeños o medianos propietarios de
tierras, claro que con algunas variaciones debido a su ascendencia, evidente en
la fracción como en el resto del mundo hispanoamericano la discriminación
social por los orígenes, el color de piel, los ingresos y los oficios que
desempeñaban los nuevos agregados, esto marco profundamente las relaciones
sociales, finalizando el siglo XVIII, esto consolido la sociedad del Hatoviejo
que se encontraba repartida de la siguiente manera: 21, 2% de blancos,
alrededor de 280 miembros; 45% de
mestizos, más o menos 593 personas; 274 esclavos, equivaliendo a un 20.8% y 13
% de mulatos y zambos 175 aproximadamente. [25] Poniendo en evidencia la gran cantidad de esclavos
existentes en los contornos del partido y la composición social del mismo,
asociado al crecimiento del partido debemos contemplar uno de los factores que
sin duda contribuyo substancialmente al crecimiento demográfico de la población
y son las relaciones comerciales y como ya fue mencionado la inmigración,
predios de distintas características
fueron vendidos a personas provenientes de otras regiones de la
provincia y del valle a aburra, este factor fue determinante para el
abastecimiento de los distritos mineros de la villa de Medellín y del mismo
partido, aquellas familias que se agregaban al Hatoviejo se dedicaban en su
gran mayoría a las labores del campo en estancias y haciendas, atraídos por su
posición y la conectividad del partido respecto a otras regiones de la
provincia. Aunque esos no fueron los únicos tipos de hacienda o estancia
existentes en Hatoviejo, encontramos también cementeras y estancias de pan coger
que hicieron más diverso el panorama
económico. A medida que la población de Hatoviejo creció nuevas dinámicas
sociales se tejieron algunas uniones entre la elite contemplaban el intereses
de conservar el patrimonio, por eso mucho matrimonios se celebraron entre
familias reconocidas y respetadas del partido y de otras zonas del valle de
Aburra que a su vez afianzaron las
relaciones comerciales y mantuvieron grandes porciones de tierra, aquellos
compromisos maritales se aseguraban los padres de los contrayentes de que fuera
con
Pudiéndose evidenciar desde el comienzo del poblamiento español, la notoria la vocación del mismo para la ganadería, las condiciones de los suelos, el ambiente templado, los pastos frescos y la abundancia de fuentes hídricas posibilitaron la cría de ganados y desde el asentamiento temprano de los peninsulares se dinamizo la explotación de tierras con esta finalidad, estas virtudes, no las poseían los demás hatos del norte del valle de aburra, algunos de ellos con calor sofocante o variante[3] -tal como lo describe Manuel Uribe Ángel, en su compendio histórico- condiciones que limitaban un poco las labores ganaderas en los demás sitios; mientras los españoles hicieron que lentamente el territorio Niquia se constituyera como el más importante para la estancia y la cría del ganado, diversos factores como la cercanía a la Villa de Medellín, el clima benigno y otros hicieron más atractiva la posición del hato y permitieron movimiento y concentración de familias hacendadas que contribuirían años más adelante a la notable posición económica de Hatoviejo. Este hato se conoce como el primero en todo el valle de aburra y recibió a partir de la adquisición de estas tierras, por parte de Pedro de Villareal el nombre de Hatoviejo, para distinguirse de los demás de generación posterior, esta denominación efectivamente logro distinguirlo de hatos del mismo sector como hato grande y hato de Guasimal, y perduro además hasta finales del siglo XIX.
Diversas fuentes hablan de la vocación del hato y de su prominente actividad ganadera, asimismo distintos personajes describen el panorama estanciero de Hatoviejo, la conformación desordenada de la estructura del centro de la población y de aspectos de la vida social. Como ya fue mencionado, el lugar contaba con ranchos y corrales, y gran parte de las laderas que ocuparon décadas atrás los indios naturales de estas tierras fueron utilizadas en las labores del campo en muy pequeña escala, este sector del valle fue medianamente propicio para este tipo de actividades, en algunos sectores las vegas del rio y otros accidente geográficos fueron de suma importancia para el desarrollo de la atrasada agricultura del hato, los ranchos instalados en los contornos de Hatoviejo en particular, se construyeron inicialmente obedeciendo a una situación provisional, ya que muchos de los propietarios de tierras allí residían en otros lugares y exclusivamente dedicaban sus
[3]
Uribe Ángel, Manuel. Geografía general
del estado de Antioquia en Colombia. Medellín: editorial ITM, 2004 Paginas:
107-128.
estancias
a la cría de ganados. Para Hatoviejo, las condiciones no cambiarían y paulatinamente la vivienda típica española
se fusiona con algunos elementos campesinos e indígenas, variando considerablemente
su estructura y adaptándose la vivienda al terreno y construyéndose con piezas
que la naturaleza suministraba, aquí tuvo algunas condiciones particulares,
emulando inicialmente a la vivienda indígena, la paja, la madera y el barro
siempre estuvieron presentes en las construcciones.
En
la década de 1660, Hatoviejo funciono de manera centrada, ubicada la hacienda en
las riberas de la quebrada que aún conserva el nombre del hato, pasan estas
tierras a posesión del “capitán de
guerra, don juan de Piedrahita y Saavedra”, quien se asienta con su familia de
forma definitiva en el sitio, a partir del establecimiento del capitán, pronto
el hato iniciaría un periodo en el que muchos sectores del mismo pasaran a
manos de payaneses, santafereños y emigrantes españoles que dinamizarían
posteriormente la actividad ganadera en adelante
los contornos del Hatoviejo pasaran por diversas manos y sumado a ello llegaran
muchas familias a establecerse y parcelar sus propiedades. En el año 1675, la minúscula jurisdicción del hato poseía
apenas 35 propiedades según el padrón realizado con el fin de la fundación de
la villa de Medellín[4],
de la que depende entonces.
En la mortuoria del capitán
don Juan de Piedrahita y Saavedra, aparece una pequeña pero rica descripción del asentamiento y la capilla de
san Jacinto (nombre que recibió desde su creación, la capilla de Nuestra Señora
del Rosario de Hatoviejo), enumera en el mismo documento otras edificaciones
y se refiere ampliamente al ganado que el
mismo vio allí: “…el ganado…que serán 1.000 reses más o menos… 300 yeguas y
caballos… 30 mulas… 10 juntas de bueyes…”[5] Aquel
detalle permite analizar la destacada actividad ganadera, que por entonces se
llevaba en el sitio, inscribe Piedrahita y Saavedra en este documento 90 esclavos
de piedra, mina y servicios, que laboran en la mina de san pablo[6].
Apenas iniciando el periodo colonial la aptitud ganadera en el perímetro de
Hatoviejo, se afianza y mantiene el abastecimiento continuo tanto de la villa
como de los moradores del hato y
[4] Archivo Histórico de Medellín (A.H.M.),
Medellín, sección: colonia, fondo: Concejo de Medellín, crónica municipal.
1967. Pág. 56
[5] A.H.A. sección: colonia,
mortuorias. 1667. Documento 5703
[6] Ídem.
otros
lugares, no obstante la cría de animales trajo consigo algunas problemáticas
sociales y fueron cesarías medida por parte del procurador general de la villa para
mejorar el ambiente de armonía de los vecinos: …en doz de marzo de mil setesientos
cincuenta y nueve años... pedir se quiten los zerdos que hay de cría en
esta villa, por los daños que experimentaron los dichos zerdos en las casas y
calles… [7]
[7] A.H.M. Sección: colonia, fondo
concejo de Medellín. Acta sobre desagüe de la plaza, pleito, nobleza y salados.
Tomo 13. Folios 187v-190v.
familias
que llegaban a residir o necesitaban tierras de más para sus labores
productivas. [8]
finalizando el siglo XVII y comenzando el
XVIII el asentamiento de hato, aumento un poco en viviendas pajizas, la
capilla (de san Jacinto) en medio de la desordenada urbanización se convirtió
pronto en el eje social de Hatoviejo, esta era atendida por el presbítero hijo
del dueño de la hacienda, como era costumbre en el momento no solo allí sino
también en otros sitios de la provincia, el sitio se comunica con la villa de la
Candelaria , por la ribera oriental del rio Aburrá constituyéndose en la
principal vía de comunicación del poblado con el hato por largos años; La
edificación esporádica de viviendas en los contornos del remedo de plaza pone
en evidencia la desorganización en el trazado de las calles y permite inferir
que el Hatoviejo se concibió como un lugar provisional, fundamentándose en el hecho de no haberse
dado una fundación, contrario a lo que algunos sustentan de ser efectiva creación
del lugar, la falta de trazos en sus calles, repartición de plazas y otros
muestran claramente la ausencia de la
constitución en villa, como efectivamente se dio con la villa de nuestra señora
de la candelaria de Medellín.
A
principios del siglo XVIII, la gran mayoría de los dueños de estas tierras eran
ciudadanos de santa fe, que poseían aquí casas, estancias, ranchos y haciendas,
y que solo visitaban en pequeños periodos de tiempo al año, los dueños de
aquellas parcelaciones poco a poco en sus predios introdujeron criaderos,
siembras y trapiches de acuerdo al crecimiento importante del lugar, todo
basado en su sustento familiar. Con el cambio de siglo otras dinámicas sociales
emergen en el hato y con la llegada de nuevas personas y familias se
complejizan los problemas sociales, en hechos puntuales es notablemente el
incremento de las familias, constituyéndose
de la mano de estas la nobleza y demás rangos sociales propios del siglo
XVIII, la consolidación de las familias
de elite en el hato potencio la construcción de capillas en distintas partes
del mismo gracias a la conciencia señorial que se hizo más notoria en este
periodo, pronto se construyeron en las
fincas de importantes hacendados centros religiosos como muestra del prestigio
y la nobleza de cuna, estos templos beneficiaban no solo a sus propietarios
sino también a los vecinos del lugar, a la hora de los servicios religiosos.
[8] A.H.M. Sección: colonia, Fondo:
concejo de Medellín. Acta sobre papel sellado, ejidos y capilla. Tomo 10, folio
67r- 69v.
LAS CAPILLAS COMO EJE DE DESARROLLO
DEL HATO
[9] A.H.A. sección: colonia, Fondo:
reales cedulas, tomo II. Documento 108 de 1771
decir
lo salpicado de las viviendas y lo disperso de los caseríos. Para el momento de
la extinción de las vice parroquias, en la cabecera estaban asentadas 18
familias, en Fontidueño 5, en Niquia 4 y en la madera el número no es exacto.
Particularmente la vida de cada caserío
en giraba en torno a cada capilla, donde anualmente sus vecinos se congregaban
para conmemorar la fiesta del santo patrono, sin embargo reconocían como
centralidad la capilla de Nuestra Señora del Rosario. La situación social
referente a las fiestas patronales que se viven en el hato, parece que trasciende
a otros lugares del valle, en 1771 interviene francisco silvestre quien fue
gobernador de la provincia hasta el año
anterior, para que se tomen correctivos por las conductas de quienes asisten a
este tipo de fiestas, Advierte que
estas celebraciones han llevado a las gentes a formas poco decentes de vida,
pues en aquellos jolgorios se despilfarraba el patrimonio adquirido por medio
del trabajo, no se cultiva y se descuida el ganado, además con las festividades
se incentiva a la vagancia de los
vecinos, argumenta silvestre que teniendo la capilla cerca de sus casas no se
preocupan por vestirse como el buen
cristiano debe y viven casi desnudos motivo que además se sumó para que se
hiciera más efectiva la labor de recolectar los títulos de las vice
parroquias
del hato.[10]
[10] Silvestre, francisco. Relación
de la provincia de Antioquia. Medellín,
secretaria de educación y cultura 1988. Pág. 212.
por
que incumplen con normas básicas de higiene, ornamentos, distancia, falta de
tributo y las demás quejas sumadas por quienes intervinieron directamente. La
capilla de Nuestra Señora del Rosario se ubicó como la única capilla del hato,
aunque algunas situaciones se tuvieron en cuenta para que los esclavos de minas de algunos recodos del
mismo y aquellos que se hallaban más alejados de Medellín, pudieran asistir a
los oficios religiosos, entonces se permitieron algunas capillas de menor capacidad y relevancia que la de Hatoviejo a
propietarios de lugares de minas y otros, aunque no están documentadas
claramente. El obispo de Popayán doctor Gerónimo Antonio de Obregón y Mena directamente autoriza que se recojan los
títulos de las capillas y se dirige este
oficio para que se cumpla a don Juan de Salvador párroco en la iglesia de
la villa en Medellín[11]. Al año siguiente,
todos los títulos de vice parroquias del
hato se hallaban recopilados y entonces se inició el proceso de erección de la
capilla de Nuestra Señora del Rosario, que contaba con lo necesario para ser
elevada a la categoría de parroquia por
tener suficientes vecinos y
encontrarse a más de dos leguas de
Medellín, favorablemente dos años más
tarde se otorga el título de parroquia,
por el cumplimiento de los requerimientos necesarios para su erección. El
clima religioso mejoro y los conflictos entre vice parroquias al
parecer cesaron, los diezmos y otras responsabilidades cristianas se
reestablecieron; Este periodo es el de más actividad para la naciente
parroquia, después de congregar a las personas que antes asistían a las
capillas circunvecinas, el templo se quedó corto para albergar a tantas almas y
en 1778, se ordenó demoler la antigua capilla y construir la iglesia de
Hatoviejo con más espacio y mejor distribución, pero no fue efectiva la orden
de demolición y por algunos años más la capilla continuo en pie, Para entonces
la población mostraba un crecimiento
considerable, 160 familias componían el sitio, ostensiblemente se consolidaba
la urbe gracias al rápido crecimiento poblacional. Los habitantes del hato,
también se manifestaron por medio de un oficio a las autoridades para que las obras de demolición y
construcción se agilizaran y no se retrasarán aún más.[12] En
repetidas ocasiones presentaron quejas por la demora en la construcción, pero
también de los
[11] A.H.A. sección: colonia, Tomo
II, documento 108 de 1771.
[12] A.H.M. Sección: colonia, Fondo
concejo de Medellín. Petición sobre construcción de la capilla. Tomo 10, Folio
71r.
problemas
sociales generados en la localidad de cuenta de la reedificación así como se aprecia en este
documento:
… señores cabildo de justicia y
regimiento. Los vecinos de este valle y sitio de ato viejo que aquí firmamos
ante vuestra señoría… y decimos que
pretendemos redificar la capilla de nuestra señora del rosario en dicho sitio,
donde esta con más decencia que la que tiene. Y don Juan Antonio Bustamante
pretende ayudar, con el pretexto de enterrar en ella su familia, (que se
encontraban enfermos del mal de san lázaro) lo que es de notable perjuicio…[13]
Enteradas las
autoridades eclesiásticas de la no demolición de la antigua capilla y de
construcción de la nueva, se toman medidas y por medio del enviado del obispo
de Popayán don Ángel Velarde Bustamante
(obispo) se realizó un balance de la joyas y elementos de valor que vestían la
virgen del Rosario patrona del hato para cuantificar el valor de los elementos,
con la venta de estos artículos y obtenida la ganancia, se llevaría a cabo
construcción de la obra. pronto este prelado autorizo a don Casimiro Tamayo
(sacerdote) y don Carlos Paniagua, miembro de la junta de vecinos, para que se
vendieran las joyas y que con todo el usufructo de la venta de los accesorios
de la imagen se garantizara la
construcción de la nueva iglesia, según se contabilizaron la imagen contaba con
197 joyas de diversas cualidades, tamaños y contexturas, cruces de oro,
gargantillas, coronas y cetros, además de exóticos elementos que adornaban la
imagen en tiempos de importantes festividades; el proceso de venta de los
artículos y de la constitución de la nueva parroquia acarreo procesos de
distinta índole, algunos de los requerimientos que aquel visitador daba a los
encargados de la parroquia se resumían en la construcción de otros espacios
para la atención de la feligresía, para aumentar la pompa de los oficios
religiosos, adecuado todo al parecer en
otros terrenos, adyacentes a donde estaba ubicada la antigua capilla. Algunas
otras obras complementarias como la adición de las tumbas a los contornos de la
capilla
[13] A.H.M. Sección: colonia, fondo
concejo de Medellín, sección colonia. Petición sobre construcción de capilla.
Tomo 10 folio 71r
fueron
adecuadas según la visita, pues deben hacerse para hacer que la funcionalidad
de la iglesia sea más amplia.[14].
[14] A.H.A. Sección: colonia, tomo
81, documento 2251 de 1792
[15] A.H.A. Sección: colonia, tomo 81,
documento 2251 de 1792
[16] A.H.A. Sección: colonia, Fondo:
escribanos, documento 35 y 36 de 1708. Traspaso de censo y aseguro de
capellanía.
nueva
capilla se edificó con tapia y teja, el frontis en adobe y cemento, empleándose
en su construcción elementos coloniales procurando la delicadeza, para su
edificación se combinaron diversas técnicas para lograr un acabado mejor que el de la capilla existente hasta
años antes; la capilla luego de su
reedificación, conto con una colección de imágenes de los doce apóstoles, y
otros, todos estos elementos que adornaban las altas paredes del nuevo templo
parroquial se convirtieron en las principales reliquias. La colección de
imágenes de los discípulos se encontraba en el tempo que fue demolido, con
seguridad fueron tomadas en el inventario de 1792, Ana de Castrillón, al
parecer dono dicha colección y algunas joyas que fueron vendidas para la
construcción del nuevo templo parroquial. Aquella hacendada mujer fue titular
de una de las capellanías que existió antes en el hato,[17] y
de algunas extensiones de tierra en el norte del valle a principios del siglo
XVIII. luego de la construcción de la nueva capilla, la visita prohibió
celebrar misas en las vice parroquias del hato que no contaran con los debidos
permisos, en el informe de visita
realizado a la parroquia de Nuestra Señora del Rosario de Hatoviejo se hace
referencia a múltiples falencias que presentan las demás capillas exceptuando a
esta, por medio de este documento podemos saber con más exactitud donde están
ubicadas las demás capillas del hato; Nuestra Señora de Sopetrán, se halla en el lugar
conocido como la Madera (cerca de la hoy frontera con Medellín), la capilla de
Niquia, llamada también de Santa Rosa está construida en el sitio de Niquia. [18]La
capilla de Fontidueño no se habla con
exactitud de su lugar de edificación, pero sí de sus elementos de valor y
composición, pero de las de minas circundantes poco se sabe, no obstante las
únicas minas del hato estaban ubicadas en este recodo.
DE HATO A PARTIDO
[17] A.H.A. Sección: colonia,
documento 35 y 36
[18] A.H.A. Sección: colonia, fondo:
eclesiásticos tomo 81. OP. CIT.
siguientes límites: desde la quebrada nombrada don Lorenzo Escobar,(en
el sector de Fontidueño) por un lado del rio de dicha villa, hasta la quebrada
de la Madera(hoy frontera entre Medellín y Bello); por el otro desde la
quebrada de la puente (hoy Rodas) hasta la quebrada seca(límite entre Medellín
y Bello), y de cumbre a cumbre de las lomas, que vierten a dicho rio; aproximándose todo a 1 legua y de ancho
aproximadamente 2.[19]
Esta delimitación fue descrita por el
juez pedáneo de la villa en 1786, adjunto a los lindes del partido de Hatoviejo,
también agregado se halló un censo donde se contaban 160 familias. Básicamente la
composición social del partido no vario considerablemente en el lapso de ocho
años, (desde el último censo) poseían entre todos los residentes del mismo 242
esclavos, pero las condiciones de vivienda en el lugar cambiaron paulatinamente
y las familias de más hacendoso nombre reportaban en el censo sus casa de teja,
y los de menor recurso sus viviendas techadas con paja, notándose claramente en
este censo las diferencias en las clase sociales de Hatoviejo. El paisaje del
partido se caracterizaba por lo irrigado sobre las empinadas laderas de las
montañas, el piedemonte y planicies, en el censo practicado en 1786 diversas
edificaciones entraron a engrosar la lista de posesiones, aquel que conto con
más riguridad los recursos de los habitantes del partido y las propiedades de cada vecino, por ejemplo para la
elaboración de bebidas estaban instalados en Hatoviejo, tres trapiches que son
funcionales en la madera, en Niquia y en el centro del partido, el ultimo de
propiedad del párroco de la iglesia de Hatoviejo, la ubicación de cada uno de
los trapiches pone en evidencia la importancia no solo de las familias notables
de cada sector si no lo importante y dinámico que fue la presencia de las vice
parroquias para consolidar pequeños caseríos y actividades variadas, para
autoabastecerse de elementos como bebidas. La población del partido descrita en
el censo asciende a 1500 habitantes, mesclados entre dueños de terrenos,
vecinos y esclavos, pone de manifiesto
aquel censo la concentración de riquezas en pocas personas mientras la gran
mayoría de los pobladores sencillamente poseían lo necesario; El partido se
direcciono por una nueva forma de constitución social, en torno a la plaza
principal, en el marco de esta residían personas notables del partido dueños de
tierras en distintas partes del mismo, y desde allí manejaban las actividades productivas
de aquellos lugares como el comercio y la ganadería, Las casas aumentaron a
[19] A.H.A. Sección: colonia, Censos. 1786.
17
de teja y tapia, y 32 de paja para 1808, ya finalizado el siglo XVIII, algunos
de estos latifundistas poseían grandes porciones de tierras en el partido y en
otros sitios fuera del mismo y sus cabezas de ganado eran numerosas en este
territorio[20].
El partido es importante reconocerlo
como una distribución de acuerdo a las actividades económicas desarrolladas por
sus habitantes y que la organización emerge a partir de la plaza principal y a
los costados de las precarias calles y caminos que nacen en esta, algo muy
particular y que servía para diferenciar el lugar de residencia de los
habitantes del centro del partido es la denominación de “calle arriba” y “calle
abajo” tomando precisamente como punto central la iglesia indicando la
ubicación de sus viviendas.
En el siglo XVIII podemos observar
notoriamente la importancia de la plaza principal para el desarrollo de la vida
del partido, además de conservarse como el más importante referente del hato,
junto con la iglesia; desde allí partía una ramificación de caminos que
conducía a las fuentes hídricas, haciendas, partidos, minas, villas y otros
lugares.
LOS CAMINOS
Aquellos
caminos serian definitivos para el crecimiento económico y social del partido
en cuanto pudieron servir para la comunicación de los residentes con otros
sitios, transportar productos y conectar
los valles del norte de la provincia con la villa de Medellín, muchas
problemáticas sociales se derivan de la obstrucción de los caminos y de la
falta de mantenimiento de los mismos en 1764, los vecinos del hato denuncian a
don Estaban Ruíz por ubicar una puerta en uno de los senderos y causa gran
revuelo:
... el que Esteban Ruiz ha puesto una puerta en
el camino de el salado a hato viejo, el único que hay allí, con perjuicio del
vecindario, sobre que pide el conveniente remedio…
[20]
A.H.A. Sección: colonia, fondo: Censos 1786.
mandamos se le haga saber a don
Esteban Ruíz y quiete la puerta mencionada de dicho camino y que no sea osado a ponerla ni otro
embarazo…[21]
Algunos
de los más transitados y de los que se tiene registro fueron el de Niquia, que servía de conector entre la plaza principal
y Guasimalito, Fontidueño, el alto de Medina y otros lugares del norte del valle
Aburra. El camino real que conduce hasta
Santa Fe de Antioquia partiendo de la plaza principal, hacia el occidente llega
hasta el sitio de Sabanalarga y toma el camino que viene desde la villa de
Medellín y va hasta Santa Fe. Desde la plaza y hacia la calle arriba se podía
acceder a las partidas del Tambo, algunos de estos caminos generarían ramificaciones que comunicarían
años más tarde a otros lugares de concepción posterior, convirtiéndose el tema
de los caminos en prioridad para los alcaldes pedáneos, jueces y dueños de haciendas por la
importancia de mantener el partido y los lugares adyacentes comunicados, las
quejas del mal estado llegaban frecuentemente a las autoridades:
…hallaron que el camino de hato
viejo entre sercas de don Carlos Paniagua y don Joseph esta malo por tener algunas venas de pantano…[22]
Algunos
documentos hablan de la importancia que se le da al mantenimiento de los
caminos del hato a mediados del siglo, donde interviene el procurador general
de la villa para velar por su cuidado y recuperación[23]. El
camino que posiblemente fue el más transitado y que representaba más importancia,
era el que conectaba al partido de Hatoviejo con la villa de la candelaria de
Medellín, partiendo casi en línea recta desde la plaza hasta la madera, allí el
camino cambiaba a la banda oriental del rio para continuar su trazado hasta la
villa. Los registros en notarias muestran la diversidad de sendas y la gran cantidad de caminos de servidumbre y callejones que en
muchas ocasiones se empleaban como linderos, en especial en el marco de la
plaza.
[21] A.H.M. Sección: colonia, fondo
concejo de Medellín. Acta sobre caminos, cárcel, pesas y medidas. Tomo 13;
Folios 25v-26v.
[22] A.H.M. sección colonia, fondo
concejo de Medellín. Acta sobre fiestas religiosas, caminos y ejidos. Tomo 13,
Folios 209v-210r.
[23] A.H.M. sección colonia, Fondo
concejo de Medellín. acta sobre cerdos,
calles y caminos. Tomo 13, folios 183r-184r.
VIDA SOCIAL Y ACTIVIDADES
ECONOMICAS
Hatoviejo,
en el siglo XVIII tiene una ajetreada vida social y un sinfín de situaciones y
circunstancias quedan registrados en documentos permitiéndonos reconstruir de a
pocos la actividad del partido; en la vida social intervendrían familias
acaudaladas y de alto poder social, dentro de ellas podemos mencionar algunas:
la familia Piedrahita Saavedra de la que era titular don Antonio, los nietos y
demás descendientes de la familia Tamayo, posiblemente de la que proviene el
padre Casimiro Tamayo[24] y
que eran poseedores de gran parte de las tierras del centro del partido. En la
vice parroquia de Niquia los villa Castañeda y años más tarde los Barrientos;
en la madera, los Gutiérrez y en la
capilla de Fontidueño, los Montoya. De esta crema innata de la elite del
partido algunos personajes sobresalen por su destacada actividad comercial, el
caso de don juan francisco Jaramillo, quien con sus esclavos labraba la tierra,
y se dedicaba al comercio de ropa; don Antonio Piedrahita, se dedica a la cría
de ganado y cerca de la plaza principal comercia con ello, aun así no todos
quienes tuvieran vínculos comerciales o las labores económicas dinámicas tenían
la posibilidad de pertenecer a la aristocracia del partido. En la bonanza económica aparecen personajes como
Antonio Gómez un comerciante mestizo que pudo reunir su caudal, con la explotación de oro en Santa Rosa con él
pudo comprar estancias para la cría de vacunos y así comerciar con ellos. Don
Carlos Paniagua, es otro ejemplo, este fue a lo mejor el más distinguido
comerciante del partido que basaba su actividad en mercancías de trato,
cementeras y cría de ganado; otros
importantes comerciantes como: Joaquín Barrientos, Francisco Miguel de villa y
Castañeda dinamizan considerablemente el comercio en Hatoviejo y abastecen
de todo tipo de géneros al mismo.
LA MINERIA
[24] Restrepo Gómez, Edgar. Las familias de la elite en el Hatoviejo
colonial. Revista huellas de ciudad, año
VI diciembre 2004- marzo 2005.
en
1786; Con un rendimiento en la mina de oro corrido de 80 pesos al año y la otra
sin ninguna ganancia, por no ser útil. La actividad minera no fue sobresaliente
en el partido e incluso fueron poco explotados los filones del occidente del
partido, algunos acaudalados poseían sus
minas en otros lugares fuera de este, en
realidad fueron pocos, entre ellos don
pedro Gutiérrez de Lara, don Fernando Antonio Barrientos, don Toribio de villa
y posada y don Antonio Gutiérrez por mencionar algunos, las actividades
económicas que desarrollaban se basaban en la producción de sus minas en Santa
Rosa, San Pedro y San Jerónimo.
RELACIONES COMERCIALES
La
singularidad de las relaciones comerciales establecidas por los señores antes
mencionados está en la producción aurífera mesclada con trabajos agrícolas,
estos señores en compañía con otros notables personajes del partido consolidaron la elite de Hatoviejo
y por consiguiente de la villa de Medellín, gracias a sus crecientes caudales.
La cría de ganado y caballos en el partido permaneció y se ratificó en la más
importante actividad económica de este partido además la cantidad de caballos
de que disponían los hacendados les facilitaba el transporte de productos y
mercancías desde y hacia el partido; Es
evidente la vocación del lugar en su producción, mientras su población en su
gran mayoría con poco capital y solo sus objetos personales y fuerza de
trabajo, denotando la pobreza de la mayoría pertenecientes a las clases bajas
mientras las riquezas se concentraban en muy pocas personas haciendo muy
grandes las diferencias económicas y por ende de las clases socioeconómicas en
el lugar, las personas de poca solvencia económica, estaban sujetas al trabajo
del campo, como jornaleros por lo
general dependientes de los acaudalados, muy pocos allí eran artesanos e
independientes.
LA SOCIEDAD DEL HATOVIEJO Y SU
COMPOSICION
[25] Restrepo Gómez, Edgar. economía
y sociedad en el Hatoviejo colonial, Revista huellas de ciudad. Volumen 8,
Diciembre 2005-marzo2006. página
29.
alguien
notable y así su patrimonio se crecería un poco o por lo menos procurarían
conservar los que se tiene hasta el momento, poco a poco la elite criolla
reemplazo la española.
LA POLITICA
La
política y los ejercicios políticos del partido, se asumieron en el contexto local y provincial de forma notoria por los
habitantes de Hatoviejo, la elite del partido,
el cabildo de la villa y el alcalde pedáneo saliente, eran importantísimos para
la postulación a los nuevos cargos para
la elección de los principiantes miembros que velarían por las buenas conductas
de los habitantes, esta situación se hace más notoria al final del siglo XVIII
así como lo vemos:
…La
nómina de sujetos que pueden obtener los empleos de alcaldes pedáneos por el
ilustre cabildo de la villa de Medellín para el venidero año de noventa y tres...vente y cuatro de
noviembre de mil setecientos noventa y
dos... para el partido de ato viejo en primer lugar a don José María de Montoya
en segundo lugar a don Mateo Gutiérrez y en tercero a don Joaquín Gutiérrez…[26]
Aunque
la ocupación del cargo de alcalde no era muy apetecido por los habitantes de
Hatoviejo debido a las labores que debía desempeñar aquella autoridad y el
ejercicio de control, vigilancia y censura que debía garantizar mientras
ejercía su cargo. La destacada actividad política sin embargo posibilito la
elevación del sitio en partido a finales del siglo XVIII. Además de la adjudicación de personajes
notables que administraran la justicia y mantuvieran la cordura de los
habitantes del partido, en conjunto con los órganos religiosos tal como consta
en una orden de posesión para el alcalde pedáneo de Hatoviejo:
…para el de hato viejo. Don Carlos Belasquez...
el día primero de enero próximo venidero, los pongan en posesión de los
referidos empleos... celar los pecados públicos y cultar todos y quantos
consideren en ofensa de Dios nuestro señor y del rey... francisco silvestre, lo
[26] A.H.M. sección: colonia, fondo concejo de Medellín. Auto sobre elecciones.
Tomo 8, Folios 41r-43v
promuevo mando y firmo capitán de
milicias, comandante Gral. De esta provincia Santiago de arma de Rionegro 24 de
diciembre de 1783.[27]
La villa de Medellín, tuvo sus ojos puestos sobre Hatoviejo y las
políticas organizacionales aplicadas a las demás dependencias de esta llegaron
al partido, temas como la ubicación de pulperías, obras públicas y otros que
mejoraron de cierta manera la vida social del poblado[28]. La
vida del partido, en el siglo XVIII se ve inmensamente marcada por las
actividades económicas y sociales de las familias de más alto estatus
social, durante todo el siglo hacen
parte activa de la dinámica de desarrollo del mismo y contribuyen en cierta
media a la elevación posterior del hato en partido; desde finales del siglo XVI,
Hatoviejo ya contaba con un reconocimiento político y económico de cuenta de
las labores agrícolas que allí se llevaban a cabo y de las hacendosas familias
que estaban radicados allí. En 1792, don Joaquín Gutiérrez, elabora un padrón
de los habitantes del partido, que arroja los siguientes resultados:
…Según aparese por las tres colinas
en que seallan asentadas las calidades de gentes hay de almas eneste mi partido: mil
novecientas y veinte una= atoviejo septiembre 12 de 1792. Joaquín Gutiérrez
padrón de 1792…[29]
PANORAMA DE HATOVIEJO A FINALES DEL
SIGLO XVIII
En
el ocaso del siglo, en Hatoviejo las relaciones sociales continuaron con la
misma complejidad que a se vivió durante la centuria, la población incremento
en 1800 a 1460 mientras el número de esclavos se redujo considerablemente y en
1815 la mano de obra esclava de 313 que
hubo en 1800, se pasó a 182 individuos[30].
Con respecto al último censo, en 1811 la
población descendió en 208 habitantes, la migración de gentes fue un factor de
suma importancia para el movimiento de la población y la reducción demográfica
en el partido.
[27] A.H.M. Sección: colonia, Fondo
concejo de Medellín. Despacho de nombramiento de alcaldes pedáneos. Tomo 37
folios 273r- 274r
[28] A.H.M. Sección: colonia, Fondo:
concejo de Medellín. Acta sobre pulperías. 22r- 23v.
[29] A.H.M. Sección: colonia, fondo:
concejo de Medellín. Actas sobre pulperías y alcaldes pedáneos. Tomo 32, Folios
22r-23v.
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