miércoles, 13 de marzo de 2013

COMPOSICION Y DINAMICAS SOCIALES DEL SITIO DE HATOVIEJO EN EL SIGLO XVIII.


PRIMEROS AÑOS DE OCUPACIÓN

Hatoviejo (hoy Bello),  es el resultado de un complejo proceso de ocupación española y de una particular conformación, asociada estrechamente a la vocación ganadera del sitio. Es necesario precisar que  Finalizando el siglo XVII y principiando el XVIII el lugar del antiguo asentamiento Niquía, se caracterizó por la utilización de sus tierras como  corrales,  rancherías y pequeños hatos dedicados a  actividades productivas derivadas de la ganadería en favor de las personas que residían en ellas,  poco a poco el Hatoviejo debido a la creciente actividad rural, se convirtió en  despensa de la villa de nuestra señora de la candelaria de Medellín.




Pedro Villareal, obtiene en 1613 parte de aquel extenso terreno incrustado entre las escarpadas montañas de la cordillera central, luego de transcurridos algunos años  de la muerte del gobernador Don Gaspar de Rodas y tras la compra de terrenos  a sus herederos;  aquel lugar  recibía el nombre entonces de “Hato de Aburrá”,  albergaba en sus contornos 200 reses, entre novillos vacas y caballos[1]. Sin embargo, toda la bastedad de Hatoviejo no es apta para las labores agrícolas, así lo pone al descubierto el escribano Jerónimo Lezcano: …El temperamento del referido sitio es templado, ni muy seco ni  muy húmedo. Hay un salado común para los animales que su agua es tan estenuada que no se puede laborear de modo que deje alguna utilidad. Las dichas tierras  de dicho sitio  producen maíz, plátanos yucas papas arracachas tabaco y cacao finalmente todo en cuanto en ella se siembra ya sean semillas  de temperamento cálido  o ya frio  con la experiencia de dilatarse o abreviar, en producir los frutos…[2]


[1] Archivo Histórico de Antioquia (A.H.A.), Medellín, Sección: Colonia, tomo 184. Documento 4637 de 1631.
[2] A.H.A. Sección. Colonia, censo y estadística. Documento 6503 tomo 340.



Pudiéndose evidenciar desde el comienzo del poblamiento español, la notoria la vocación del mismo para la ganadería, las condiciones de los suelos, el ambiente templado, los pastos frescos y la abundancia de fuentes hídricas posibilitaron la cría de ganados y desde el asentamiento temprano de los peninsulares se dinamizo la explotación de tierras con esta finalidad, estas virtudes, no las poseían los demás hatos del norte del valle de aburra, algunos de ellos con calor sofocante o variante[3] -tal como lo describe Manuel Uribe Ángel, en su compendio histórico- condiciones que limitaban un poco las labores ganaderas en los demás sitios; mientras los españoles  hicieron que lentamente el territorio Niquia se constituyera como el  más importante para la estancia y la cría del ganado, diversos factores como la cercanía a la Villa de Medellín, el clima benigno y otros hicieron más atractiva la posición del hato y permitieron movimiento y concentración de familias hacendadas que contribuirían años más adelante a la notable posición económica de Hatoviejo. Este hato se conoce como el primero en todo el valle de aburra y recibió a partir de la adquisición de estas tierras, por parte de Pedro de Villareal el nombre de Hatoviejo, para distinguirse de los demás de generación posterior, esta denominación efectivamente  logro distinguirlo de hatos del mismo sector como hato grande y hato de Guasimal, y  perduro además hasta finales del siglo XIX.

Diversas  fuentes  hablan de la vocación del hato y de su prominente actividad ganadera, asimismo distintos personajes describen el panorama estanciero de Hatoviejo, la conformación desordenada de la estructura del centro de la población y de aspectos de la vida social. Como ya fue mencionado, el lugar contaba con ranchos y corrales, y gran parte de las laderas que ocuparon décadas atrás los indios naturales de estas tierras fueron utilizadas en las labores del campo en muy pequeña escala, este sector del valle fue medianamente propicio para este tipo de actividades, en algunos sectores las vegas del rio y otros accidente geográficos fueron de suma importancia para el desarrollo de la atrasada  agricultura del hato,  los ranchos instalados en los contornos de Hatoviejo en particular, se construyeron inicialmente obedeciendo a una situación provisional, ya que muchos de los propietarios de tierras allí residían en otros lugares y exclusivamente dedicaban sus


[3] Uribe Ángel, Manuel. Geografía general del estado de Antioquia en Colombia. Medellín: editorial ITM, 2004 Paginas: 107-128.

estancias a la cría de ganados. Para Hatoviejo, las condiciones no cambiarían  y paulatinamente la vivienda típica española se fusiona con algunos elementos campesinos e indígenas, variando considerablemente su estructura y adaptándose la vivienda al terreno y construyéndose con piezas que la naturaleza suministraba, aquí tuvo algunas condiciones particulares, emulando inicialmente a la vivienda indígena, la paja, la madera y el barro siempre estuvieron presentes en las construcciones.
En la década de 1660, Hatoviejo funciono de manera centrada, ubicada la hacienda en las riberas de la quebrada que aún conserva el nombre del hato, pasan estas tierras a posesión del  “capitán de guerra, don juan de Piedrahita y Saavedra”, quien se asienta con su familia de forma definitiva en el sitio, a partir del establecimiento del capitán, pronto el hato iniciaría un periodo en el que muchos sectores del mismo pasaran a manos de payaneses, santafereños y emigrantes españoles que dinamizarían posteriormente la actividad ganadera  en adelante los contornos del Hatoviejo pasaran por diversas manos y sumado a ello llegaran muchas familias a establecerse y parcelar sus propiedades. En el año 1675,  la minúscula jurisdicción del hato poseía apenas 35 propiedades según el padrón realizado con el fin de la fundación de la villa de Medellín[4], de la que depende entonces.


En la mortuoria del capitán don Juan de Piedrahita y Saavedra, aparece una pequeña pero rica  descripción del asentamiento y la capilla de san Jacinto (nombre que recibió desde su creación, la capilla de Nuestra Señora del Rosario de Hatoviejo), enumera en el mismo documento otras edificaciones y  se refiere ampliamente al ganado que el mismo vio allí: “…el ganado…que serán 1.000 reses más o menos… 300 yeguas y caballos… 30 mulas… 10 juntas de bueyes…”[5] Aquel detalle permite analizar la destacada actividad ganadera, que por entonces se llevaba en el sitio, inscribe Piedrahita y Saavedra en este documento 90 esclavos de piedra, mina y servicios, que laboran en la mina de san pablo[6]. Apenas iniciando el periodo colonial la aptitud ganadera en el perímetro de Hatoviejo, se afianza y mantiene el abastecimiento continuo tanto de la villa como de los moradores del hato y




[4] Archivo Histórico de Medellín (A.H.M.), Medellín, sección: colonia, fondo: Concejo de Medellín, crónica municipal. 1967. Pág. 56
[5] A.H.A. sección: colonia, mortuorias. 1667. Documento 5703
[6] Ídem.

otros lugares, no obstante la cría de animales trajo consigo algunas problemáticas sociales y fueron cesarías medida por parte del procurador general de la villa para mejorar el ambiente de armonía de los vecinos: …en doz de marzo de mil setesientos  cincuenta y nueve años... pedir se quiten los zerdos que hay de cría en esta villa, por los daños que experimentaron los dichos zerdos en las casas y calles… [7]

Fue necesario para mantener un ritmo importante de las actividades económicas la construcción de caminos desde y hacia el hato y por ser paso hacia el norte debía interconectarse por medio de senderos con los parajes circundantes, comunicaba el hato con  Guasimal, hato grande (Girardota) y otros puntos más alejados al norte de la provincia. La comunicación fue un factor de suma importancia para el desarrollo de las haciendas, aunque también la prosperidad del latifundio se ve reflejada en la cantidad de esclavos y la autosuficiencia gracias a la destinación de sus suelos y el óptimo laboreo de su tierra, el mayor aprovechamiento de suelos corre por cuenta de la familia del presbítero Luis Álvarez de Piedrahita,(familiar del capitán don juan de Piedrahita y Saavedra) quienes pronto se posicionan como importantes  hacendados y ganaderos en el hato, cabe mencionar que no todas las familias que tempranamente llegan a establecerse allí se dedican a las labores pecuarias, algunos de una escala social inferior se desempeñan en otras actividades económicas de distinta índole como la herrería, molienda, albañilería y carpintería, Diversificándose lentamente los oficios de los vecinos agregados; Algunas familias como la del presbítero Luis Álvarez, aprovecharon la extensión de sus terrenos e incluso los adyacentes a la capilla y la plaza para el arrendamiento a aquellas



[7] A.H.M. Sección: colonia, fondo concejo de Medellín. Acta sobre desagüe de la plaza, pleito, nobleza y salados. Tomo 13. Folios    187v-190v.



familias que llegaban a residir o necesitaban tierras de más para sus labores productivas.  [8] finalizando el siglo XVII y comenzando el  XVIII el asentamiento de hato, aumento un poco en viviendas pajizas, la capilla (de san Jacinto) en medio de la desordenada urbanización se convirtió pronto en el eje social de Hatoviejo, esta era atendida por el presbítero hijo del dueño de la hacienda, como era costumbre en el momento no solo allí sino también en otros sitios de la provincia,  el sitio se comunica con la villa de la Candelaria , por la ribera oriental del rio Aburrá constituyéndose en la principal vía de comunicación del poblado con el hato por largos años; La edificación esporádica de viviendas en los contornos del remedo de plaza pone en evidencia la desorganización en el trazado de las calles y permite inferir que el Hatoviejo se concibió como un lugar provisional,  fundamentándose en el hecho de no haberse dado una fundación, contrario a lo que algunos sustentan de ser efectiva creación del lugar, la falta de trazos en sus calles, repartición de plazas y otros muestran claramente la ausencia de  la constitución en villa, como efectivamente se dio con la villa de nuestra señora de la candelaria de Medellín.
A principios del siglo XVIII, la gran mayoría de los dueños de estas tierras eran ciudadanos de santa fe, que poseían aquí casas, estancias, ranchos y haciendas, y que solo visitaban en pequeños periodos de tiempo al año, los dueños de aquellas parcelaciones poco a poco en sus predios introdujeron criaderos, siembras y trapiches de acuerdo al crecimiento importante del lugar, todo basado en su sustento familiar. Con el cambio de siglo otras dinámicas sociales emergen en el hato y con la llegada de nuevas personas y familias se complejizan los problemas sociales, en hechos puntuales es notablemente el incremento de  las familias, constituyéndose de la mano de estas la nobleza y demás rangos sociales propios del siglo XVIII,  la consolidación de las familias de elite en el hato potencio la construcción de capillas en distintas partes del mismo gracias a la conciencia señorial que se hizo más notoria en este periodo, pronto se construyeron en  las fincas de importantes hacendados centros religiosos como muestra del prestigio y la nobleza de cuna, estos templos beneficiaban no solo a sus propietarios sino también a los vecinos del lugar, a la hora de los servicios religiosos.


[8] A.H.M. Sección: colonia, Fondo: concejo de Medellín. Acta sobre papel sellado, ejidos y capilla. Tomo 10, folio 67r- 69v.


LAS CAPILLAS COMO EJE DE DESARROLLO DEL HATO

en las primeras décadas del siglo XVIII estas edificaciones se levantarían en distintos puntos del hato, abarcando casi en su totalidad el perímetro de Hatoviejo, además de la capilla de san Jacinto, se levantaron otras tres con los debidos permisos gestionados por el titular de las tierras donde se planificaba construir , en algunos de los casos para la tramitación de la autorización de construcción, algún familiar  de rango de cualquier grado eclesiástico intervenía como mediador para garantizar la licencia de construcción ; Llegado el año de 1771, el párroco de la iglesia de Medellín, se quejó ante el obispo de Popayán por el incremento de capillas en el Hatoviejo, alegando con ello el estancamiento de los diezmos, poca ofrenda  a la iglesia de Medellín y el detrimento de  los valores cristianos;  pronto la queja fue escuchada y en atención a las querellas del párroco de Medellín la administración pide que  se recojan todos los títulos de vice parroquia[9] que hay en el hato. En  toda la extensión de Hatoviejo, para la fecha  hay cuatro capillas, en manos cada una de distinguidas e influyentes familias, de cada sector. La capilla de san Jacinto, es renombrada y en el siglo XVIII  pasa a llamarse Nuestra Señora del Rosario de Hatoviejo, el cambio en la denominación tiene lugar por la traída de una imagen mariana de esta advocación a dicha capilla. No obstante este templo en particular es el único que conserva su título y se constituye como
el principal en todo Hatoviejo, aunque si fue afectada un poco por la creación de aquellas vice parroquias en la percepción del diezmo.  A partir del retito del permiso de las vice parroquias, las gentes de todos los sectores deben acudir a los ritos religiosos en la capilla de Nuestra Señora del Rosario de Hatoviejo, dificultándose la llegada hasta allí a muchos vecinos de alejados lugares por la composición del hato, es



[9] A.H.A. sección: colonia, Fondo: reales cedulas, tomo II. Documento 108 de 1771

decir lo salpicado de las viviendas y lo disperso de los caseríos. Para el momento de la extinción de las vice parroquias, en la cabecera estaban asentadas 18 familias, en Fontidueño 5, en Niquia 4 y en la madera el número no es exacto. Particularmente  la vida de cada caserío en giraba en torno a cada capilla, donde anualmente sus vecinos se congregaban para conmemorar la fiesta del santo patrono, sin embargo reconocían como centralidad la capilla de Nuestra Señora del Rosario. La situación social referente a las fiestas patronales que se viven en el hato, parece que trasciende a otros lugares del valle, en 1771 interviene francisco silvestre quien fue gobernador de la provincia  hasta el año anterior, para que se tomen correctivos por las conductas de quienes asisten a este tipo de fiestas,   Advierte que estas celebraciones han llevado a las gentes a formas poco decentes de vida, pues en aquellos jolgorios se despilfarraba el patrimonio adquirido por medio del trabajo, no se cultiva y se descuida el ganado, además con las festividades se incentiva  a la vagancia de los vecinos, argumenta silvestre que teniendo la capilla cerca de sus casas no se preocupan por vestirse  como el buen cristiano debe y viven casi desnudos motivo que además se sumó para que se hiciera más efectiva la labor de recolectar los títulos de las vice parroquias del hato.[10]

La finalidad de la relación de Silvestre era hacer que los vecinos del hato concurrieran en la capilla del centro, para evitar al máximo las problemáticas que generan por el esparcimiento desmesurado como el que se ve en las vice parroquias  y además reorganizar las conductas cristinas que poco a poco se perdían en la sociedad de este sitio, dentro  de aquella reorganización religiosa desaparecieron aquellas capillas secundarias (Niquia, nuestra señora de Sopetrán y nuestra señora de Guadalupe)



[10] Silvestre, francisco. Relación de la provincia de Antioquia. Medellín,  secretaria de educación y cultura 1988. Pág. 212.

por que incumplen con normas básicas de higiene, ornamentos, distancia, falta de tributo y las demás quejas sumadas por quienes intervinieron directamente. La capilla de Nuestra Señora del Rosario se ubicó como la única capilla del hato, aunque algunas situaciones se tuvieron en cuenta para que  los esclavos de minas de algunos recodos del mismo y aquellos que se hallaban más alejados de Medellín, pudieran asistir a los oficios religiosos, entonces se permitieron algunas capillas de menor  capacidad y relevancia que la de Hatoviejo a propietarios de lugares de minas y otros, aunque no están documentadas claramente. El obispo de Popayán doctor Gerónimo  Antonio de Obregón y Mena  directamente autoriza que se recojan los títulos de las capillas y  se dirige este oficio para que se cumpla  a  don Juan de Salvador párroco en la iglesia de la villa en Medellín[11]Al año siguiente, todos los títulos  de vice parroquias del hato se hallaban recopilados y entonces se inició el proceso de erección de la capilla de Nuestra Señora del Rosario, que contaba con lo necesario para ser elevada a  la categoría de parroquia por tener suficientes vecinos  y encontrarse  a más de dos leguas de Medellín,  favorablemente dos años más tarde  se otorga el título de parroquia, por el cumplimiento de los requerimientos necesarios para su erección. El clima  religioso mejoro  y los conflictos entre vice parroquias al parecer cesaron, los diezmos y otras responsabilidades cristianas se reestablecieron; Este periodo es el de más actividad para la naciente parroquia, después de congregar a las personas que antes asistían a las capillas circunvecinas, el templo se quedó corto para albergar a tantas almas y en 1778, se ordenó demoler la antigua capilla y construir la iglesia de Hatoviejo con más espacio y mejor distribución, pero no fue efectiva la orden de demolición y por algunos años más la capilla continuo en pie, Para entonces la población  mostraba un crecimiento considerable, 160 familias componían el sitio, ostensiblemente se consolidaba la urbe gracias al rápido crecimiento poblacional. Los habitantes del hato, también se manifestaron por medio de un oficio a las autoridades  para que las obras de demolición y construcción se agilizaran y no se retrasarán aún más.[12] En repetidas ocasiones presentaron quejas por la demora en la construcción, pero también de los


[11] A.H.A. sección: colonia, Tomo II, documento 108 de 1771.
[12] A.H.M. Sección: colonia, Fondo concejo de Medellín. Petición sobre construcción de la capilla. Tomo 10, Folio 71r.

problemas sociales generados en la localidad de cuenta de la  reedificación así como se aprecia en este documento:
señores cabildo de justicia y regimiento. Los vecinos de este valle y sitio de ato viejo que aquí firmamos ante vuestra señoría… y decimos  que pretendemos redificar la capilla de nuestra señora del rosario en dicho sitio, donde esta con más decencia que la que tiene. Y don Juan Antonio Bustamante pretende ayudar, con el pretexto de enterrar en ella su familia, (que se encontraban enfermos del mal de san lázaro) lo que es de notable perjuicio…[13]
Enteradas las autoridades eclesiásticas de la no demolición de la antigua capilla y de construcción de la nueva, se toman medidas y por medio del enviado del obispo de Popayán  don Ángel Velarde Bustamante (obispo) se realizó un balance de la joyas y elementos de valor que vestían la virgen del Rosario patrona del hato para cuantificar el valor de los elementos, con la venta de estos artículos y obtenida la ganancia, se llevaría a cabo construcción de la obra. pronto este prelado autorizo a don Casimiro Tamayo (sacerdote) y don Carlos Paniagua, miembro de la junta de vecinos, para que se vendieran las joyas y que con todo el usufructo de la venta de los accesorios de la imagen  se garantizara la construcción de la nueva iglesia, según se contabilizaron la imagen contaba con 197 joyas de diversas cualidades, tamaños y contexturas, cruces de oro, gargantillas, coronas y cetros, además de exóticos elementos que adornaban la imagen en tiempos de importantes festividades; el proceso de venta de los artículos y de la constitución de la nueva parroquia acarreo procesos de distinta índole, algunos de los requerimientos que aquel visitador daba a los encargados de la parroquia se resumían en la construcción de otros espacios para la atención de la feligresía, para aumentar la pompa de los oficios religiosos,  adecuado todo al parecer en otros terrenos, adyacentes a donde estaba ubicada la antigua capilla. Algunas otras obras complementarias como la adición de las tumbas a los contornos de la capilla


[13] A.H.M. Sección: colonia, fondo concejo de Medellín, sección colonia. Petición sobre construcción de capilla. Tomo 10 folio 71r

fueron adecuadas según la visita, pues deben hacerse para hacer que la funcionalidad de la iglesia sea más amplia.[14].
La rigurosidad en el cuidado de los objetos religiosos y el mantenimiento de los mismos es notoria, parte de los recursos obtenidos de la venta de lotes se destinaron para la compra de ornamentos religiosos de distinta funcionalidad según el obispo para hacerla más decente; se mandó conservar los vasos sagrados, las pinturas y las demás alhajas, también ordeno se trajeran a la parroquia de nuestra señora de los elementos más importantes o de gran valor de las ya desaparecidas vice parroquias, entre ellos una pintura de nuestra señora de Guadalupe, perteneciente a la capilla del mismo nombre que estuvo ubicada en Fontidueño. Las obras se finalizaron en el año de 1796, luego de cuatro años de construcción y de constantes contratiempos que dificultaron la ejecución de las obras. Desde décadas anteriores la capilla se convirtió en importante referente del  Hatoviejo, desde la existencia de la antigua edificación -ya demolida- se ubicó al frente de esta una plaza que servía para la congregación de los habitantes y al momento de la construcción de la nueva parroquia la visita pidió que se respetara el marco de la plaza, pues…debe servir para el previo desahogo y lucimiento de la misma… (Capilla)[15]
Los hijos de  don Antonio de Piedrahita, consiguieron traspasar algunos títulos de tierras a otros lugares, permitiéndose entonces la compraventa y el poblamiento del hato en el siglo XVIII, asegurando a su vez con procedimientos de este tipo  que la iglesia conservara poder sobre la plaza principal.[16] La


[14] A.H.A. Sección: colonia, tomo 81, documento  2251 de 1792
[15]  A.H.A. Sección: colonia, tomo 81, documento  2251 de 1792
[16] A.H.A. Sección: colonia, Fondo: escribanos, documento 35 y 36 de 1708. Traspaso de censo y aseguro de capellanía.

nueva capilla se edificó con tapia y teja, el frontis en adobe y cemento, empleándose en su construcción elementos coloniales procurando la delicadeza, para su edificación se combinaron diversas técnicas para lograr un acabado  mejor que el de la capilla existente hasta años antes; la  capilla luego de su reedificación, conto con una colección de imágenes de los doce apóstoles, y otros, todos estos elementos que adornaban las altas paredes del nuevo templo parroquial se convirtieron en las principales reliquias. La colección de imágenes de los discípulos se encontraba en el tempo que fue demolido, con seguridad fueron tomadas en el inventario de 1792, Ana de Castrillón, al parecer dono dicha colección y algunas joyas que fueron vendidas para la construcción del nuevo templo parroquial. Aquella hacendada mujer fue titular de una de las capellanías que existió antes en el hato,[17] y de algunas extensiones de tierra en el norte del valle a principios del siglo XVIII. luego de la construcción de la nueva capilla, la visita prohibió celebrar misas en las vice parroquias del hato que no contaran con los debidos permisos, en  el informe de visita realizado a la parroquia de Nuestra Señora del Rosario de Hatoviejo se hace referencia a múltiples falencias que presentan las demás capillas exceptuando a esta, por medio de este documento podemos saber con más exactitud donde están ubicadas las demás capillas del hato;  Nuestra Señora de Sopetrán, se halla en el lugar conocido como la Madera (cerca de la hoy frontera con Medellín), la capilla de Niquia, llamada también de Santa Rosa está construida en el sitio de Niquia. [18]La capilla de Fontidueño  no se habla con exactitud de su lugar de edificación, pero sí de sus elementos de valor y composición, pero de las de minas circundantes poco se sabe, no obstante las únicas minas del hato estaban ubicadas en este recodo.

DE HATO A PARTIDO

Hatoviejo, a finales del siglo XVIII, fue elevado a la categoría de  partido,  adscrito a la jurisdicción de la villa de la candelaria de Medellín,  y como garantía para que este partido funcionara de la mejor manera se le asignó un párroco, un juez pedáneo y a su vez los


[17] A.H.A. Sección: colonia, documento 35 y 36
[18] A.H.A. Sección: colonia, fondo: eclesiásticos  tomo 81. OP. CIT.

siguientes límites:  desde la quebrada nombrada don Lorenzo Escobar,(en el sector de Fontidueño) por un lado del rio de dicha villa, hasta la quebrada de la Madera(hoy frontera entre Medellín y Bello); por el otro desde la quebrada de la puente (hoy Rodas) hasta la quebrada seca(límite entre Medellín y Bello), y de cumbre a cumbre de las lomas, que vierten a dicho rio;  aproximándose todo a 1 legua y de ancho aproximadamente 2.[19] Esta delimitación fue descrita  por el juez pedáneo de la villa en 1786, adjunto a los lindes del partido de Hatoviejo, también agregado se halló un  censo  donde se contaban 160 familias. Básicamente la composición social del partido no vario considerablemente en el lapso de ocho años, (desde el último censo) poseían entre todos los residentes del mismo 242 esclavos, pero las condiciones de vivienda en el lugar cambiaron paulatinamente y las familias de más hacendoso nombre reportaban en el censo sus casa de teja, y los de menor recurso sus viviendas techadas con paja, notándose claramente en este censo las diferencias en las clase sociales de Hatoviejo. El paisaje del partido se caracterizaba por lo irrigado sobre las empinadas laderas de las montañas, el piedemonte y planicies, en el censo practicado en 1786 diversas edificaciones entraron a engrosar la lista de posesiones, aquel que conto con más riguridad los recursos de los habitantes del partido y las propiedades  de cada vecino, por ejemplo para la elaboración de bebidas estaban instalados en Hatoviejo, tres trapiches que son funcionales en la madera, en Niquia y en el centro del partido, el ultimo de propiedad del párroco de la iglesia de Hatoviejo, la ubicación de cada uno de los trapiches pone en evidencia la importancia no solo de las familias notables de cada sector si no lo importante y dinámico que fue la presencia de las vice parroquias para consolidar pequeños caseríos y actividades variadas, para autoabastecerse de elementos como bebidas. La población del partido descrita en el censo asciende a 1500 habitantes, mesclados entre dueños de terrenos, vecinos  y esclavos, pone de manifiesto aquel censo la concentración de riquezas en pocas personas mientras la gran mayoría de los pobladores sencillamente poseían lo necesario; El partido se direcciono por una nueva forma de constitución social, en torno a la plaza principal, en el marco de esta residían personas notables del partido dueños de tierras en distintas partes del mismo, y desde allí manejaban las actividades productivas de aquellos lugares como el comercio y la ganadería,  Las casas aumentaron a


[19] A.H.A. Sección: colonia, Censos. 1786.

17 de teja y tapia, y 32 de paja para 1808, ya finalizado el siglo XVIII, algunos de estos latifundistas poseían grandes porciones de tierras en el partido y en otros sitios fuera del mismo y sus cabezas de ganado eran numerosas en este territorio[20]. El partido  es importante reconocerlo como una distribución de acuerdo a las actividades económicas desarrolladas por sus habitantes y que la organización emerge a partir de la plaza principal y a los costados de las precarias calles y caminos que nacen en esta, algo muy particular y que servía para diferenciar el lugar de residencia de los habitantes del centro del partido es la denominación de “calle arriba” y “calle abajo” tomando precisamente como punto central la iglesia indicando la ubicación de sus viviendas.
 En el siglo XVIII podemos observar notoriamente la importancia de la plaza principal para el desarrollo de la vida del partido, además de conservarse como el más importante referente del hato, junto con la iglesia; desde allí partía una ramificación de caminos que conducía a las fuentes hídricas, haciendas, partidos, minas, villas y otros lugares.

LOS CAMINOS

Aquellos caminos serian definitivos para el crecimiento económico y social del partido en cuanto pudieron servir para la comunicación de los residentes con otros sitios, transportar productos y  conectar los valles del norte de la provincia con la villa de Medellín, muchas problemáticas sociales se derivan de la obstrucción de los caminos y de la falta de mantenimiento de los mismos en 1764, los vecinos del hato denuncian a don Estaban Ruíz por ubicar una puerta en uno de los senderos y causa gran revuelo:
... el que Esteban Ruiz ha puesto una puerta en el camino de el salado a hato viejo, el único que hay allí, con perjuicio del vecindario, sobre que pide el conveniente remedio…


[20]   A.H.A. Sección: colonia, fondo: Censos 1786.

mandamos se le haga saber a don Esteban Ruíz y quiete la puerta mencionada de dicho  camino y que no sea osado a ponerla ni otro embarazo…[21]
Algunos de los más transitados y de los que se tiene registro fueron el de Niquia,  que servía de conector entre la plaza principal y Guasimalito, Fontidueño, el alto de Medina y otros lugares del norte del valle Aburra. El camino real  que conduce hasta Santa Fe de Antioquia partiendo de la plaza principal, hacia el occidente llega hasta el sitio de Sabanalarga y toma el camino que viene desde la villa de Medellín  y va hasta Santa Fe.  Desde la plaza y hacia la calle arriba se podía acceder a las partidas del Tambo, algunos de estos caminos  generarían ramificaciones que comunicarían años más tarde a otros lugares de concepción posterior, convirtiéndose el tema de los caminos en prioridad para los alcaldes pedáneos,  jueces y dueños de haciendas por la importancia de mantener el partido y los lugares adyacentes comunicados, las quejas del mal estado llegaban frecuentemente a las autoridades:
…hallaron que el camino de hato viejo entre sercas de don Carlos Paniagua y don Joseph  esta malo por tener algunas venas de pantano…[22]
Algunos documentos hablan de la importancia que se le da al mantenimiento de los caminos del hato a mediados del siglo, donde interviene el procurador general de la villa para velar por su cuidado y recuperación[23]. El camino que posiblemente fue el más transitado y que representaba más importancia, era el que conectaba al partido de Hatoviejo con la villa de la candelaria de Medellín, partiendo casi en línea recta desde la plaza hasta la madera, allí el camino cambiaba a la banda oriental del rio para continuar su trazado hasta la villa. Los registros en notarias muestran la diversidad de  sendas y la gran cantidad  de caminos de servidumbre y callejones que en muchas ocasiones se empleaban como linderos, en especial en el marco de la plaza.


[21] A.H.M. Sección: colonia, fondo concejo de Medellín. Acta sobre caminos, cárcel, pesas y medidas. Tomo 13; Folios 25v-26v.
[22] A.H.M. sección colonia, fondo concejo de Medellín. Acta sobre fiestas religiosas, caminos y ejidos. Tomo 13, Folios 209v-210r.
[23] A.H.M. sección colonia, Fondo concejo de Medellín.  acta sobre cerdos, calles y caminos. Tomo 13, folios 183r-184r.



VIDA SOCIAL Y ACTIVIDADES ECONOMICAS

Hatoviejo, en el siglo XVIII tiene una ajetreada  vida social y un sinfín de situaciones y circunstancias quedan registrados en documentos permitiéndonos reconstruir de a pocos la actividad del partido; en la vida social intervendrían familias acaudaladas y de alto poder social, dentro de ellas podemos mencionar algunas: la familia Piedrahita Saavedra de la que era titular don Antonio, los nietos y demás descendientes de la familia Tamayo, posiblemente de la que proviene el padre Casimiro Tamayo[24] y que eran poseedores de gran parte de las tierras del centro del partido. En la vice parroquia de Niquia los villa Castañeda y años más tarde los Barrientos; en la madera, los Gutiérrez  y en la capilla de Fontidueño, los Montoya. De esta crema innata de la elite del partido algunos personajes sobresalen por su destacada actividad comercial, el caso de don juan francisco Jaramillo, quien con sus esclavos labraba la tierra, y se dedicaba al comercio de ropa; don Antonio Piedrahita, se dedica a la cría de ganado y cerca de la plaza principal comercia con ello, aun así no todos quienes tuvieran vínculos comerciales o las labores económicas dinámicas tenían la posibilidad de pertenecer a la aristocracia del partido. En  la bonanza económica aparecen personajes como Antonio Gómez un comerciante mestizo que pudo reunir su caudal,  con la explotación de oro en Santa Rosa con él pudo comprar estancias para la cría de vacunos y así comerciar con ellos. Don Carlos Paniagua, es otro ejemplo, este fue a lo mejor el más distinguido comerciante del partido que basaba su actividad en mercancías de trato, cementeras y  cría de ganado; otros importantes comerciantes como: Joaquín Barrientos, Francisco Miguel de villa y Castañeda dinamizan considerablemente el comercio en Hatoviejo y abastecen de  todo tipo de géneros al mismo.

LA MINERIA

 Otras actividades además de la ganadera y comercial se llevan a cabo en el partido algunas con  más  movimiento que otras, es el caso de la minería  tan desconocida y poco analizada, particularmente en el Hatoviejo se manifestó de dos maneras  o tipos de yacimiento una de oro corrido y otra veta ambas explotadas por don  Lorenzo Escobar, vecino de Fontidueño 




[24]  Restrepo Gómez, Edgar.  Las familias de la elite en el Hatoviejo colonial. Revista huellas de ciudad, año VI diciembre 2004- marzo 2005.


en 1786; Con un rendimiento en la mina de oro corrido de 80 pesos al año y la otra sin ninguna ganancia, por no ser útil. La actividad minera no fue sobresaliente en el partido e incluso fueron poco explotados los filones del occidente del partido, algunos acaudalados  poseían sus minas en otros lugares fuera de este,  en realidad fueron pocos, entre ellos  don pedro Gutiérrez de Lara, don Fernando Antonio Barrientos, don Toribio de villa y posada y don Antonio Gutiérrez por mencionar algunos, las actividades económicas que desarrollaban se basaban en la producción de sus minas en Santa Rosa, San Pedro y San Jerónimo.

RELACIONES COMERCIALES

La singularidad de las relaciones comerciales establecidas por los señores antes mencionados está en la producción aurífera mesclada con trabajos agrícolas, estos señores en compañía con otros notables personajes  del partido consolidaron la elite de Hatoviejo y por consiguiente de la villa de Medellín, gracias a sus crecientes caudales. La cría de ganado y caballos en el partido permaneció y se ratificó en la más importante actividad económica de este partido además la cantidad de caballos de que disponían los hacendados les facilitaba el transporte de productos y mercancías  desde y hacia el partido; Es evidente la vocación del lugar en su producción, mientras su población en su gran mayoría con poco capital y solo sus objetos personales y fuerza de trabajo, denotando la pobreza de la mayoría pertenecientes a las clases bajas mientras las riquezas se concentraban en muy pocas personas haciendo muy grandes las diferencias económicas y por ende de las clases socioeconómicas en el lugar, las personas de poca solvencia económica, estaban sujetas al trabajo del campo, como jornaleros  por lo general dependientes de los acaudalados, muy pocos allí eran artesanos e independientes.

LA SOCIEDAD DEL HATOVIEJO Y SU COMPOSICION

La sociedad, de Hatoviejo tuvo algunas peculiaridades que la diferenciaron de los demás partidos, la de este fue muy reducida iniciando el siglo XVIII y en el transcurrir de este fue haciéndose  más grande, influyendo incluso en la vida colectiva de la villa de Medellín a partir de la mitad del mismo siglo, la población se compuso de  familias de blancos que se establecían en el partido con sus sirvientes  esclavos y algunos agregados. A partir de la mitad del mismo un constante flujo migratorio trajo nuevos núcleos familiares, que se establecieron allí  pluralizando la composición social del partido y  constituyéndose aquellos nuevos moradores en pequeños o medianos  propietarios de tierras, claro que con algunas variaciones debido a su ascendencia, evidente en la fracción como en el resto del mundo hispanoamericano la discriminación social por los orígenes, el color de piel, los ingresos y los oficios que desempeñaban los nuevos agregados, esto marco profundamente las relaciones sociales, finalizando el siglo XVIII, esto consolido la sociedad del Hatoviejo que se encontraba repartida de la siguiente manera: 21, 2% de blancos, alrededor de 280 miembros;  45% de mestizos, más o menos 593 personas; 274 esclavos, equivaliendo a un 20.8% y 13 % de mulatos y zambos 175 aproximadamente. [25] Poniendo  en evidencia la gran cantidad de esclavos existentes en los contornos del partido y la composición social del mismo, asociado al crecimiento del partido debemos contemplar uno de los factores que sin duda contribuyo substancialmente al crecimiento demográfico de la población y son las relaciones comerciales y como ya fue mencionado la inmigración, predios de distintas características  fueron vendidos a personas provenientes de otras regiones de la provincia y del valle a aburra, este factor fue determinante para el abastecimiento de los distritos mineros de la villa de Medellín y del mismo partido, aquellas familias que se agregaban al Hatoviejo se dedicaban en su gran mayoría a las labores del campo en estancias y haciendas, atraídos por su posición y la conectividad del partido respecto a otras regiones de la provincia. Aunque esos no fueron los únicos tipos de hacienda o estancia existentes en Hatoviejo, encontramos también cementeras y estancias de pan coger que  hicieron más diverso el panorama económico. A medida que la población de Hatoviejo creció nuevas dinámicas sociales se tejieron algunas uniones entre la elite contemplaban el intereses de conservar el patrimonio, por eso mucho matrimonios se celebraron entre familias reconocidas y respetadas del partido y de otras zonas del valle de Aburra  que a su vez afianzaron las relaciones comerciales y mantuvieron grandes porciones de tierra, aquellos compromisos maritales se aseguraban los padres de los contrayentes de que fuera con


[25] Restrepo Gómez, Edgar. economía y sociedad en el Hatoviejo colonial,  Revista huellas de ciudad. Volumen 8, Diciembre 2005-marzo2006. página 29.


alguien notable y así su patrimonio se crecería un poco o por lo menos procurarían conservar los que se tiene hasta el momento, poco a poco la elite criolla reemplazo la española.

LA POLITICA

La política y los ejercicios políticos del partido, se asumieron  en el contexto local  y provincial de forma notoria por los habitantes de Hatoviejo,  la elite del partido, el cabildo de la villa y el alcalde pedáneo saliente, eran importantísimos para la postulación  a los nuevos cargos para la elección de los principiantes miembros que velarían por las buenas conductas de los habitantes, esta situación se hace más notoria al final del siglo XVIII así como lo vemos:
 …La nómina de sujetos que pueden obtener los empleos de alcaldes pedáneos por el ilustre cabildo de la villa de Medellín para el venidero  año de noventa y tres...vente y cuatro de noviembre de mil setecientos  noventa y dos... para el partido de ato viejo en primer lugar a don José María de Montoya en segundo lugar a don Mateo Gutiérrez y en tercero a don Joaquín Gutiérrez…[26]
Aunque la ocupación del cargo de alcalde no era muy apetecido por los habitantes de Hatoviejo debido a las labores que debía desempeñar aquella autoridad y el ejercicio de control, vigilancia y censura que debía garantizar mientras ejercía su cargo. La destacada actividad política sin embargo posibilito la elevación del sitio en partido a finales del siglo XVIII.  Además de la adjudicación de personajes notables que administraran la justicia y mantuvieran la cordura de los habitantes del partido, en conjunto con los órganos religiosos tal como consta en una orden de posesión para el alcalde pedáneo de Hatoviejo:
…para el de hato viejo. Don Carlos Belasquez... el día primero de enero próximo venidero, los pongan en posesión de los referidos empleos... celar los pecados públicos y cultar todos y quantos consideren en ofensa de Dios nuestro señor y del rey... francisco silvestre, lo


[26] A.H.M. sección: colonia, fondo  concejo de Medellín. Auto sobre elecciones. Tomo 8, Folios 41r-43v


promuevo mando y firmo capitán de milicias, comandante Gral. De esta provincia Santiago de arma de Rionegro 24 de diciembre de  1783.[27]
 La villa de Medellín,  tuvo sus ojos puestos sobre Hatoviejo y las políticas organizacionales aplicadas a las demás dependencias de esta llegaron al partido, temas como la ubicación de pulperías, obras públicas y otros que mejoraron de cierta manera la vida social del poblado[28]. La vida del partido, en el siglo XVIII se ve inmensamente marcada por las actividades económicas y sociales de las familias de más alto estatus social,  durante todo el siglo hacen parte activa de la dinámica de desarrollo del mismo y contribuyen en cierta media a la elevación posterior del hato en partido; desde finales del siglo XVI, Hatoviejo ya contaba con un reconocimiento político y económico de cuenta de las labores agrícolas que allí se llevaban a cabo y de las hacendosas familias que estaban radicados allí. En 1792, don Joaquín Gutiérrez, elabora un padrón de los habitantes del partido, que arroja los siguientes resultados:
…Según aparese por las tres colinas en que seallan asentadas las calidades de gentes  hay de almas eneste mi partido: mil novecientas y veinte una= atoviejo septiembre 12 de 1792. Joaquín Gutiérrez padrón de 1792…[29]

PANORAMA DE HATOVIEJO A FINALES DEL SIGLO XVIII

En el ocaso del siglo, en Hatoviejo las relaciones sociales continuaron con la misma complejidad que a se vivió durante la centuria, la población incremento en 1800 a 1460 mientras el número de esclavos se redujo considerablemente y en 1815 la mano de obra  esclava de 313 que hubo en 1800, se pasó a 182 individuos[30]. Con respecto al último  censo, en 1811 la población descendió en 208 habitantes, la migración de gentes fue un factor de suma importancia para el movimiento de la población y la reducción demográfica en el partido.


[27] A.H.M. Sección: colonia, Fondo concejo de Medellín. Despacho de nombramiento de alcaldes pedáneos. Tomo 37 folios 273r- 274r
[28] A.H.M. Sección: colonia, Fondo: concejo de Medellín. Acta sobre pulperías. 22r- 23v.
[29] A.H.M. Sección: colonia, fondo: concejo de Medellín. Actas sobre pulperías y alcaldes pedáneos. Tomo 32, Folios 22r-23v.
[30] A.H.M. Sección: colonia. Padrón de 1800 siglo XIX, tomo 64, folio 5v.















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